El mercado de trabajo formal en la Argentina volvió a mostrar señales de debilidad en el inicio del segundo semestre del año, con el empleo sumando su decimocuarto mes de caída consecutiva y el salario mínimo ubicándose en un piso histórico.
Los datos expuestos sobre el panorama laboral en la Argentina se desprenden del último informe del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) a cargo de la UBA-Conicet, al que tuvo acceso la Agencia Noticias Argentinas.
El trabajo detalló que el empleo asalariado formal total cayó 1,5% interanual en julio pasado, lo que implica una pérdida de 155.000 puestos de trabajo en un año y retrocedió 3,6% frente a noviembre de 2023, lo que representa un recorte de 370.000 fuentes laborales.
A nivel mensual, la cantidad de asalariados registrados retrocedió en algo más de 9.000 puestos de trabajo (-0,1%) respecto al mes anterior. Con este resultado, el total de trabajadores con cobertura de la seguridad social se ubicó en 9,93 millones de personas.
La mayor parte de la pérdida mensual se concentró en las empresas privadas. Durante julio de 2026, el empleo asalariado formal privado se redujo en 12,7 mil puestos (-0,2%), alcanzando un total de 6,1 millones de trabajadores. Se trata del decimocuarto mes consecutivo de contracción en este segmento.
Desde noviembre de 2023, el sector privado arrastra una pérdida acumulada de 266.000 puestos de trabajo (-4,2%), lo que retrotrae la cantidad de empleados a niveles de mayo de 2014, según puntualizó el estudio.
El reporte resalta un marcado “desacople” entre el nivel de empleo y la actividad. Mientras que la economía (EMAE) tuvo entre noviembre de 2023 y julio de 2026 un crecimiento neto del 2,2%, pese a acumular una baja del 4,1% en lo que va de 2026, el empleo asalariado privado registró en ese mismo período un recorte superior al 4%.
En julio, 8 de los 13 sectores de la actividad privada disminuyeron sus dotaciones de personal. Las mayores contracciones relativas se observaron en la Construcción (-0,6%), Intermediación Financiera (-0,4%), Transporte (-0,3%), Comercio (-0,3%), Hoteles y Restaurantes (-0,3%) e Industria (-0,3%).
En términos absolutos, el Comercio, con 3.800 puestos menos, y la Industria, con una baja de 2.800 puestos, continuaron encabezando la caída del empleo formal. El sector industrial acumula variaciones mensuales negativas en 33 de los últimos 35 meses, con una pérdida de casi 95.000 empleos desde septiembre de 2023. Por su parte, la Construcción retrocedió a 377.000 trabajadores, manteniéndose cerca de sus mínimos históricos.
A nivel geográfico, el empleo privado cayó en 17 provincias, creció en 6 y se mantuvo sin cambios en una. Las mermas porcentuales más acentuadas se registraron en Santa Cruz (-0,9%), Corrientes (-0,7%) y Mendoza (-0,7%). Por volumen de empleo, la Provincia de Buenos Aires explicó el 66% de la destrucción total del mes, con una reducción de 8.000 puestos.
En el extremo opuesto, Neuquén (+8,9%) y Río Negro (+3,5%) se consolidan como las únicas dos jurisdicciones de todo el país que registran más ocupados formales privados que en noviembre de 2023. Esto se vincula con el dinamismo de la actividad en la explotación petrolera.
Por tamaño de firma, en agosto las empresas grandes redujeron levemente sus planteles (-0,1%), mientras que las pequeñas mostraron un modesto repunte (+0,1%) y las medianas permanecieron estables (0,0%).
En el sector público, el empleo aumentó en julio en 4.700 puestos (+0,1%), totalizando 3,4 millones de trabajadores. Pese a esta suba mensual, acumula un retroceso del 2,4% (-83.000 empleos) en comparación con noviembre de 2023.
En el caso del personal que trabaja en casas particulares, se registró una caída de 1.100 puestos (-0,2%) en julio, sumando 442,4 mil trabajadoras. El sector retrocedió un 4,7% respecto de noviembre de 2023 y acumula una contracción del 11,6% (-58.000 trabajadoras) desde su máximo histórico de octubre de 2019.
Salarios: el haber mínimo se ubica en mínimos de más de dos décadas
En materia de ingresos, el reporte destaca la profunda erosión del Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM). En septiembre de 2026, el SMVM se fijó en $383.800 nominales, manteniéndose sin variación en términos reales respecto del mes anterior (0,0%).
Sin embargo, entre noviembre de 2023 y septiembre de 2026, el haber mínimo real acumuló un desplome del 40,8%. Esta caída sitúa al salario mínimo real en niveles inferiores a los de la crisis de 2001, alcanzando su valor más bajo desde junio de 2003 y representando apenas un tercio (-67,1%) de su máximo histórico de septiembre de 2011.
En cuanto a las remuneraciones del sector privado asalariado, el Índice de Salarios del INDEC mostró en agosto pasado un incremento real del 1,15% respecto a julio, situándose un 2,3% por debajo del nivel de noviembre de 2023.
La remuneración promedio, por su parte, reflejó una estimación para agosto de una suba real mensual del 1,3% ($2.303.686 nominales), lo que la ubicaría un 0,8% por encima del nivel de noviembre de 2023. Los salarios públicos, por su parte, crecieron 0,6% real en agosto, pero continúan estando 15,3% por debajo de los valores de noviembre de 2023.
Agencia NA
