En mayo se cumplió un año de caída sin freno del empleo privado registrado por primera vez desde 2009. La sangría arrancó en junio del año pasado y se registró cada uno de los últimos doce meses. En este año que pasó se perdieron 135.500 puestos de trabajo privado registrado.
En ese mismo período se perdieron 16.700 puestos públicos registrados y se registraron solamente 42.600 monotributistas más (que no cubren la caída de los puestos en relación de dependencia).
Además, desde el cambio de gestión ya se perdieron 241.200 puestos privados registrados.
