El aumento de la longevidad constituye uno de los grandes logros de las últimas décadas, impulsado por los avances de la medicina y la mejora en la atención sanitaria. Al mismo tiempo, esa conquista está modificando la estructura de las sociedades y plantea un interrogante central: ¿cómo adaptar el sistema de salud a una configuración demográfica diferente de aquella para la cual fue concebido?
Ese fue el eje central que atravesó el VIII Congreso de Salud que llevó adelante Adecra+Cedim (la Asociación de Clínicas, Sanatorios y Hospitales Privados de la República Argentina y la Cámara de Entidades de Diagnóstico y Tratamiento Ambulatorio), en el Sheraton Pilar Hotel & Convention Center, con streaming en simultáneo, bajo la consigna “Desafíos y rediseño del sistema de salud”.
A lo largo de sus bloques Técnico y Político-Empresario, directivos de instituciones, líderes y especialistas analizaron las transformaciones que enfrenta el sector y las oportunidades y necesidades de rediseño en materia de organización y planificación, gestión del talento, tecnología e innovación, financiamiento y políticas públicas.
La dimensión del fenómeno quedó reflejada en algunos de los datos presentados durante la jornada: hacia 2040, la Argentina tendrá alrededor de 10 millones de personas mayores de 60 años y, pasado ese momento, los adultos mayores comenzarán a superar a los niños.
Pero la longevidad no fue planteada únicamente como un desafío sanitario. El aumento de la expectativa de vida fue abordado también como una conquista y una oportunidad, que invita a anticipar cómo deberá transformarse el sistema de salud para responder a las necesidades de una sociedad cada vez más longeva.
“La longevidad es una conquista”
En la apertura, Silvia Monet, gerente general de Adecra+Cedim, enmarcó el debate en una transformación demográfica que ya está en marcha y que requiere anticipar las respuestas del sistema de salud. “No debemos esperar al 2040 para administrar los grandes cambios y desafíos que conlleva la longevidad. El 2040 empieza hoy”, advirtió.
Monet destacó que este fenómeno responde a un logro sanitario y social: “La longevidad debe ser entendida como una conquista. Pero toda conquista genera nuevas responsabilidades. Y la nuestra es construir instituciones capaces de acompañarla”.
Señaló que esa transformación obliga a revisar la infraestructura sanitaria, la organización de los servicios, la formación de profesionales, la tecnología, la gestión del talento, el financiamiento y la relación entre los distintos subsistemas. “Frente a esta realidad, la pregunta ya no es solamente qué sistema de salud tenemos. La pregunta es: ¿qué sistema de salud vamos a necesitar?”, planteó.
En ese marco, llamó a avanzar desde un sistema centrado fundamentalmente en responder frente a la enfermedad hacia otro capaz de gestionar la longevidad, con mayor prevención, anticipación, rehabilitación, cuidados y calidad de vida. “No se trata simplemente de gastar más: se trata de organizar mejor. No se trata solamente de incorporar tecnología: se trata de utilizarla inteligentemente”, sintetizó.
Una sociedad más longeva: desafíos y oportunidades
La periodista y Board Advisor en Medios y Comunicación Liliana Parodi propuso modificar la mirada tradicional sobre el envejecimiento. “Somos un activo, no un obstáculo”, sostuvo al destacar la experiencia, el conocimiento y la capacidad de decisión de una generación que abre también nuevas oportunidades para las empresas, los negocios y el sistema de salud.
