Una familia tipo debe disponer de $2.453.293, en promedio, para irse de vacaciones de invierno en 2026. Este importe equivale a 1,3 sueldos promedio medido por RIPTE1. La relación entre costo de viaje y salario se incrementó respecto al mismo período del año anterior. Esto implica que el poder adquisitivo del turismo, entre julio de 2025 y julio de 2026, se deterioró en un 5,4 %.
Tal como muestran los resultados obtenidos, en términos nominales, todos los destinos presentan aumentos en sus costos respecto a 2025. Sin embargo, la suba de salarios no ha podido compensar el incremento de los costos en el sector turismo. Esto conduce a que el turismo local se vuelva menos accesible respecto del mismo período del año anterior. En el detalle expuesto en el cuadro 1, se observa una marcada dispersión entre los distintos destinos turísticos. El costo de transporte es poco disperso entre ellos, por lo que la diferencia está explicada principalmente por los precios de hospedaje. Una familia tipo debe destinar un presupuesto tres veces mayor si decide ir a San Martín de los Andes respecto de San Clemente. Los destinos que se han vuelto relativamente más atractivos respecto del año anterior son San Antonio de Areco, Gualeguaychú y Rosario. Mientras que los que más han incrementado su costo relativo son San Martín de los Andes, La Rioja y Puerto Madryn. En síntesis, la capacidad de las familias para financiar un viaje se deterioró en un 5,4 % respecto al período anterior. El turismo interno se aleja de ser una opción de consumo que resiste cambios en precios y salarios.
