Si hay una característica que sobresale de Federico Sturzenegger, el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, es su intención de dinamitar cada organismo público. Su expresión contra la ANMAT (la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica) que realizó el jueves solo fue una muestra cabal de su plan de gestión, basado en la motosierra profunda.
Como logró recabar Agencia Noticias Argentinas, el funcionario se siente envalentonado en un contexto marcado por los ajustes del Estado, en una semana plagada de recortes en distintos sectores. Y siente que en el estado en el que se encuentra el Gobierno hay tiempo y espacio para continuar con las reducciones y la desaparición de áreas que él considera irrelevantes.
Y no tiene ningún reparo en decirlo. “Federico siempre fue así”, dice alguien que trabajó con el ex titular del Banco Central durante años. Por eso apuntó, una vez más, contra la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica, un organismo descentralizado que se encuentra dentro del ámbito del Ministerio de Salud de la Nación.
