Comenzó una nueva ola de calor, con temperaturas que llegarán a los 36 grados, y amenaza con quedarse varios días en gran parte del país, pero la intensidad del sol y su ubicación perpendicular a la Tierra, sobre todo entre las 10 y las 14, cocina a fuego directo la piel de las personas y la materia que se le interpone.
Las temperaturas mínimas y máximas superan, durante al menos tres días consecutivos, los 33 grados y se estrecha la amplitud térmica, o sea, el termómetro no baja tanto a la noche para aliviar el calor del día, constató la agencia Noticias Argentinas.
El índice de rayos UV, que mide la radiación ultravioleta que llega a la superficie terrestre, registró 12 en Capital Federal y el Conurbano bonaerense, el valor más alto de la escala y que califica en la categoría extremo.
Indica la cantidad de minutos a la que puede exponerse la piel al sol antes de ponerse roja, momento en el que se considera que ya hubo daño en las células.
