ADVIERTEN QUE NO ESTÁ “MUY CLARO QUÉ ES LO QUE QUIERE EL GOBIERNO” CON EL FMI

El ex representante de la Argentina ante el directorio del FMI Héctor Torres consideró que antes de presentarle un programa al Fondo “hace falta discutirlas en casa”, pero “hasta este momento esas discusiones internas no han empezado porque está todo el mundo mirando la campaña”.

   “Ni siquiera está muy claro qué es lo que quiere el Gobierno”, apuntó el ex funcionario.

   De ese modo, evaluó: “El Gobierno tiene que presentar un programa de varios años, que necesariamente va a tener que consensuar con otras fuerzas políticas e incluso con el sector privado”.

   “Probablemente no ha empezado porque el Gobierno no quiere hacerlo antes de las elecciones”, estimó en declaraciones radiales.

   “Nos estamos acercando a vencimientos que ya no tenemos el dinero para afrontar, por lo cual hacer todo esto al galope y las apuradas, no me parece la mejor situación”, señaló.

   En ese sentido, Torres analizó: “La Argentina está en veremos.  Estamos buscando un acuerdo de facilidades extendidas”.

   “Antes de presentarle un programa al Fondo hace falta discutirlas en casa. Sería contraproducente que se pusieran a negociar un programa con el Fondo y luego lo pasaran por el Congreso, buscando una especie de endoso”, estimó.

 “Hasta este momento, esas discusiones internas no han empezado.
  Está todo el mundo mirando la campaña. Ni siquiera está muy claro qué es lo que quiere el Gobierno”, criticó.

   Además, consideró: “Creo que si llegamos a un programa y a un acuerdo con el Fondo y despejamos el riesgo de un default, el Fondo va a traer muchas mejores condiciones para eliminar los sobrecargos y nuestra argumentación es mucho más sólida”.

   Mientras tanto, el FMI ya negó evaluar la posibilidad de posponer vencimientos que enfrenta la Argentina y manifestó que hacia fin de año discutirá la reducción de sobretasas impulsada por la Argentina y otros países.

   El representante de la Argentina en el directorio del FMI, Sergio Chodos, consideró que las negociaciones con ese organismo no deben representar para el país “la obediencia o la firma de un contrato de adhesión”.

   “Una negociación no es la obediencia o la firma de un contrato de adhesión: tiene que tener la comprensión y el consenso del conjunto de la sociedad, además del de la política”, sostuvo el funcionario.

   Según Chodos, al FMI “le conviene que la negociación final tenga un amplio consenso, tanto por razones económicas como políticas”.

   A su vez, cuestionó que existe “un problema de diseño en los sobrecargos”.