Un estudio sobre el río Salí difundido este martes registró, en el puente Ingeniero Barros, coliformes fecales hasta 2.400 veces por encima del máximo de referencia utilizado por los investigadores. El resultado expone una falla de saneamiento en la provincia gobernada por Osvaldo Jaldo.
Según supo la Agencia Noticias Argentinas, el trabajo fue coordinado por el ingeniero Mario Amado, del equipo del legislador José Seleme. Las muestras se extrajeron el 13 de mayo, con certificación notarial, y fueron remitidas numeradas a la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres.
El diagnóstico debe leerse dentro de la responsabilidad compartida por el manejo de la cuenca. Tucumán integra el esquema interjurisdiccional Salí-Dulce, que abarca cinco provincias y unos 57.000 kilómetros cuadrados, con una población cercana a 2,5 millones de habitantes.
La documentación ambiental nacional identifica vertidos cloacales, residuos urbanos y descargas industriales entre las fuentes de contaminación. También registra acuerdos de coordinación suscriptos en 2007 y 2011, con participación tucumana, para reducir el deterioro del sistema hídrico.
El Comité de Cuenca cuenta con una comisión técnica y un plan de gestión. Sus antecedentes incluyen campañas de monitoreo y grupos encargados de elaborar informes periódicos. La preservación del río, por lo tanto, forma parte de compromisos institucionales previos y de tareas de control ya definidas para las jurisdicciones participantes.
Un informe sobre los proyectos de recuperación, publicado junto con el diagnóstico, recordó el parque costero de 1996, las propuestas del Plan Estratégico Municipal 2016 y el plan director financiado por el Consejo Federal de Inversiones en 2021. El trabajo cuestionó la escasa ejecución de las intervenciones planteadas a lo largo de décadas.
Una fuente del Ministerio de Desarrollo Productivo provincial sostuvo que el problema incluye asentamientos sin servicios y que deben compararse distintas épocas del año. El estudio también encontró excesos de la referencia fecal en La Aguadita, el puente Lucas Córdoba y las canteras: 75, 750 y 430 veces, respectivamente.
Agencia NA
