Impacto ambiental de la explotación del shale gas y shale oil

Publicado por el 7 enero, 2014

Respondiendo a los mitos divulgados sobre la fracturación hidráulica de las rocas generadoras de hidrocarburos.

 

Por Ricardo De Dicco, Director Ejecutivo del Centro Latinoamericano de Investigaciones Científicas y Técnicas (CLICET)

slider-impacto-ambiental

En las cuencas sedimentarias existen formaciones que contienen hidrocarburos (shale gas y shale oil) encerrados en capas impermeables que requieren de la aplicación de nuevas tecnologías para su extracción y posterior comercialización. La explotación no convencional utilizada en este caso se denomina fracturación o estimulación hidráulica de la roca generadora que encierra a estos hidrocarburos. Dicha estimulación consiste en inyectar agua a presiones muy elevadas con la aplicación de agentes de sostén (arenas especiales y determinados aditivos químicos), lo que permite que los hidrocarburos atrapados puedan fluir hacia la superficie. Por lo tanto, para lograr estimular hidráulicamente la roca generadora se realizan a varios miles de metros de profundidad perforaciones horizontales.

 

Estas rocas generadoras en Argentina se ubican entre los 2.500 y 4.500 metros de profundidad, mientras que los acuíferos, en caso de existir, se ubican a menos de 300 metros debajo de la superficie; es decir, las formaciones shale están separadas de los acuíferos por más de 2 km de distancia. La formación geológica Vaca Muerta se encuentra a más de 2.800 metros de profundidad. En consecuencia, cuando se realiza la estimulación hidráulica de la roca generadora, los hidrocarburos no pueden migrar hacia la superficie y contaminar los acuíferos, debido a la existencia de múltiples capas sedimentarias que son impermeables y, por consiguiente, actúan como aislantes naturales.

 

A modo ilustrativo, a lo largo de la perforación se cementa el espacio existente entre el casing (encamisado de acero) y la formación, así como también la intersección entre los diferentes casing, siendo mayor el espesor del casing en las zonas donde se atraviesan los acuíferos. Estas medidas de seguridad logran aislar las diferentes formaciones de los acuíferos, evitando el contacto entre estos y los hidrocarburos extraídos. Por lo tanto, la aplicación de métodos no convencionales para la extracción de hidrocarburos produce inferior, o a lo sumo el mismo, impacto sobre el medioambiente que los métodos tradicionales. Esto depende de la responsabilidad de la empresa y en particular del control efectuado por los organismos pertinentes de las provincias productoras de hidrocarburos.

 

El proceso de puesta en marcha de un pozo, desde el inicio de la perforación hasta la puesta en producción, demanda entre 50 y 100 días. La inyección de agua demanda de 2 a 5 días, y vuelve a realizarse mucho tiempo después cuando la estimulación hidráulica vuelva a ser requerida en el mismo pozo. El agua empleada puede ser reutilizada, puesta en tratamiento en instalaciones propias de YPF o almacenada en tanques o piletas especiales. Respecto al impacto del uso del agua en Vaca Muerta, se estima que será consumido solo el 0,1 % del caudal anual total de los ríos de la provincia del Neuquén considerando sus caudales mínimos.

 

En relación con los fluidos empleados en la inyección hidráulica para permitir a los hidrocarburos fluir hacia boca de pozo, se emplean en un 95 % agua, 4,6 % arenas especiales y 0,4 % químicos. Estos aditivos químicos son especialmente controlados y además son de uso cotidiano en nuestra vida.

 

Partic. %

Aditivos químicos

Función en la inyección de agua

Uso doméstico

0,123 %

Ácidos

Ayuda a disolver los minerales en la roca generadora Limpiador de piletas

0,088 %

Destilados

Permite reducir la fricción del agua Desmaquillantes, laxantes, golosinas

0,085 %

Isopropanol

Utilizado para aumentar la viscosidad de los fluidos de inyección Limpiadores de vidrios, antitranspirantes, tinturas

0,06 %

Cloruro de potasio

Salmuera que mejora la circulación de fluidos Sal de mesa “light”

0,056 %

Goma guar

Espesante del agua para evitar la precipitación de arenas Cosméticos, helados, pasta dental, aderezos

0,043 %

Glycol

Evita depósitos en las cañerías Limpiadores domésticos, masilla

0,01 %

Cloruro de sodio

Permite demorar la degradación de las cadenas de polímeros Sal de mesa

0,011 %

Carbonato de potasio

Mantiene la efectividad de otros compuestos Jabones, vidrios, cerámicas

0,007 %

Sales de borato

Mantiene la viscosidad del fluido Jabón de uso diario y cosméticos

0,004 %

Ácido cítrico

Evita la precipitación de óxidos de metal Aditivo para comidas, jugos, etc.

0,002 %

N-Dimethyl

Prevé la corrosión de las cañerías Farmacéuticos y plásticos

0,001 %

Glutaldehído

Elimina las bacterias en el agua Desinfectante utilizado por los dentistas
Fuente: YPF.

 

A propósito de los supuestos “terremotos” dañinos que podría provocar la fracturación hidráulica de la roca generadora, vale la pena traer a colación un estudio dirigido por Richard Davies, del Instituto de Energía de la Universidad de Durham (Reino Unido), titulado “Induced Seismicity and Hydraulic Fracturing for the Recovery of Hydrocarbons”[1].Al respecto, el científico británico Matt Ridley señala lo siguiente:

 

“La investigación definitiva de la Universidad de Durham en relación con los terremotos inducidos [por el hombre] y registrados durante muchas décadas concluye que prácticamente toda la actividad sísmica resultante del fracking fue de tan baja magnitud que solo los geocientistas hubieran estado capacitados para detectarla, y que la minería, la actividad geotérmica y el almacenamiento de reservorios de agua producen temblores de mayor magnitud [que la fracturación hidráulica]”[2].

 

En el abstract del referido informe de la Universidad de Durham se puede apreciar que: “De los 198 posibles casos de sísmica inducida hallados en la literatura, con magnitudes hasta los 7,9 M, la fractura hidráulica de rocas sedimentarias para la recuperación del shale gas origina, en líneas generales, solo terremotos de muy baja magnitud”. Los autores afirman que tales eventos sísmicos son menores en intensidad que “los provocados en procesos tales como generación de reservorios, depleción de campos de petróleo y gas convencionales, inyección de agua para la recuperación de energía geotérmica e inyecciones de agua de desechos”.

 

En suma, es imposible que las vibraciones producidas por la fracturación hidráulica de la roca generadora de hidrocarburos puedan provocar eventos sísmicos que resulten en emergencias o desastres (como los de origen natural) porque las mismas son 100.000 veces inferiores a la percepción humana. Tampoco existen registros ni documentos científicos que hayan establecido un vínculo entre el mencionado método de extracción no convencional de hidrocarburos con eventos sísmicos dañinos.



[1] “Induced Seismicity and Hydraulic Fracturing for the Recovery of Hydrocarbons”. Refine. Abril de 2013. Publicada originalmente en Marine and Petroleum Geology: https://www.dur.ac.uk/resources/refine/InducedSeismicityfull.pdf

[2] “Let’s shatter these five myths about fracking”, por Matt Ridley publicado por The Times el 15/08/13:

http://www.thetimes.co.uk/tto/opinion/columnists/article3843114.ece

Usted debe estar logueado para escribir un comentario Login

Contactanos